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by Tomeci Press Publications

Illustrated map of Belgium labeled NORTH SEA, BRUSSELS, and BELGIUM, with waterways and port icons.

Aunque se encuentra en el corazón del continente, Bruselas tiene un puerto marítimo gracias a un canal navegable construido en el siglo XVI. El canal de Willebroek, inaugurado en 1561, conecta la ciudad con el Escalda (Schelde), que desemboca en el Mar del Norte. Hoy, el puerto de Bruselas alberga 300 empresas, proporciona 13.000 puestos de trabajo y aspira a duplicar el tráfico de contenedores.

Bruselas es conocida como el centro administrativo de la Unión Europea y como una ciudad cosmopolita, pero pocas personas saben que también cuenta con un puerto marítimo operativo, a unos 120 kilómetros del Mar del Norte. Esta particularidad se debe a un canal navegable construido hace más de cuatro siglos y medio, que convirtió a la capital belga en un importante centro comercial.

Origen: un canal para evitar los peajes de Malinas

La idea de un canal que conectara Bruselas con el mar surgió alrededor de 1550. En aquella época, la ciudad dependía del río Sena (Senne) para el transporte de mercancías, pero sus aguas eran demasiado poco profundas para los barcos grandes. Además, el comercio se veía dificultado por los impuestos impuestos por la ciudad de Malinas (Mechelen). Los habitantes de Bruselas decidieron excavar un canal para evitar Malinas y disponer de una vía navegable directa hacia el Rupel, afluente del Escalda.

El proyecto encontró una fuerte oposición de Malinas, que veía amenazados sus ingresos fiscales. Tras años de disputas, el 31 de mayo de 1550, la regente María de Hungría decidió a favor de Bruselas. Comenzaron las obras y el canal de Willebroek fue inaugurado en 1561, con una longitud aproximada de 20 kilómetros.

Ruta: de Bruselas al Mar del Norte

Gracias a este canal, un barco que sale del puerto de Bruselas sigue una ruta clara:

  1. Canal Marítimo Bruselas-Escalda (antiguo canal de Willebroek): parte del puerto interior de Bruselas y se dirige hacia el norte, hacia Willebroek.
  2. Río Rupel: en Willebroek, el canal desemboca en el Rupel.
  3. Río Escalda (Schelde): el Rupel desemboca a su vez en el Escalda, un río navegable que atraviesa Francia, Bélgica y los Países Bajos.
  4. Mar del Norte: el Escalda desemboca en el Mar del Norte, dando a Bruselas acceso directo a las rutas marítimas internacionales.

Esta ruta es posible gracias a una serie de esclusas y obras hidráulicas que mantienen constante el nivel del agua y permiten una navegación segura. Con el tiempo, el canal fue modernizado y ampliado, y hoy permite el acceso de buques marítimos como coasters y buques fluvio-marítimos.

Evolución del puerto: de los muelles medievales a la terminal moderna

El puerto de Bruselas no siguió siendo un simple muelle fluvial. En la Edad Media y a comienzos de la Edad Moderna, el puerto interior se encontraba alrededor de la dársena de Sainte-Catherine y era un centro vital de distribución de mercancías. Hoy esta zona ha sido transformada, pero nombres de calles como Quai au Foin (Muelle del Heno) y Quai à la Houille (Muelle del Carbón) recuerdan su pasado comercial.

En el siglo XX, el puerto se trasladó fuera del centro medieval. En 1922 se abrió un canal modernizado que permitió el acceso de barcos más grandes. Grandes obras realizadas en las décadas de 1970 y 1990 crearon una conexión directa con el Escalda, eliminando la dependencia del Rupel y aumentando la capacidad del puerto.

El puerto actual: 64 hectáreas, 300 empresas, 13.000 empleos

El puerto de Bruselas está situado en el Avant-port y ocupa una superficie de 64 hectáreas. Alberga unas 300 empresas que proporcionan alrededor de 13.000 puestos de trabajo. Aunque es un puerto fluvial, se considera un puerto marítimo porque puede recibir buques marítimos a través del Canal Marítimo Bruselas-Escalda.

Un elemento clave de su desarrollo es la terminal de contenedores, operada por Van Moer Logistics. Su objetivo es aumentar el tráfico de 500.000 toneladas al año a un millón de toneladas. La ampliación de la terminal y el desarrollo del tráfico de contenedores forman parte de un ambicioso plan de transición económica y ecológica que también incluye la descarbonización de las actividades portuarias.

Conclusión

Bruselas no es solo la capital de Bélgica y de la Unión Europea, sino también un puerto marítimo con una historia fascinante. Gracias a un canal construido hace más de 450 años, la ciudad ha mantenido su acceso al mar y se ha convertido en un importante centro comercial. Hoy, su puerto es un motor económico para la región y un ejemplo de adaptación a las nuevas exigencias del comercio mundial.

Cristin Tomeci – (Staff: Belgium / History & Infrastructure)

Worker observing a cargo barge moving through a canal lock

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