
El gobernador Mike DeWine firmó la proclamación el 22 de septiembre, después de que las lluvias torrenciales que comenzaron el 9 de septiembre provocaran graves inundaciones y dañaran infraestructuras públicas. Entre las zonas más afectadas se encuentran los condados de Jackson y Morgan, donde resultaron dañados la sede de la policía, la cárcel, la fiscalía y la feria anual. El estado de emergencia es un requisito previo para solicitar ayuda federal.
(Redacción: Estados Unidos / Clima y situaciones de emergencia)
El gobernador del estado de Ohio, Mike DeWine, declaró el estado de emergencia en 19 condados como consecuencia de fuertes tormentas, vientos intensos y precipitaciones abundantes que afectaron a la región desde el 9 de septiembre de 2026. La proclamación, firmada el 22 de septiembre, tiene una vigencia de 90 días, con posibilidad de prórroga o finalización anticipada, de acuerdo con la legislación del estado de Ohio (Ohio Revised Code, Section 107.42).
Los condados afectados
Los 19 condados incluidos en la declaración de emergencia son: Athens, Clermont, Gallia, Greene, Highland, Hocking, Jackson, Logan, Meigs, Mercer, Montgomery, Morgan, Muskingum, Perry, Pickaway, Pike, Preble, Ross y Vinton.
Daños importantes y lluvias incesantes
Según el texto de la proclamación, las lluvias persistentes han dificultado la evaluación completa de los daños, pero ya se han registrado daños en edificios públicos. Entre ellos figuran un refugio de animales en el condado de Jackson y daños en la sede de la policía, la cárcel, la fiscalía y la feria del condado de Morgan.
«La lluvia incesante amplifica los efectos de las tormentas severas anteriores y de las fuertes precipitaciones, haciendo que los esfuerzos de recuperación sean mucho más difíciles y exigentes y creando nuevos daños e impactos sobre la salud, la seguridad y el bienestar de los ciudadanos de Ohio y de todas las personas que viajan por el estado», señala la orden.
Contexto: tormentas repetidas en agosto
Este nuevo estado de emergencia llega después de una serie de tormentas severas que afectan al estado desde agosto. El 11 de agosto, unas lluvias torrenciales dejaron hasta 8 pulgadas de agua (unos 20 cm) en solo tres horas en los condados de Perry y Muskingum. Tras las graves inundaciones en esas zonas, el gobernador DeWine ya había declarado el estado de emergencia y activado a 40 miembros de la Guardia Nacional.
«Muchas de las zonas afectadas ya se encuentran bajo una declaración de emergencia debido al impacto de varias rondas de tormentas severas y lluvias que atravesaron el estado durante dos semanas en agosto de 2026», declaró DeWine en la proclamación.
¿Por qué es necesario el estado de emergencia?
La declaración de emergencia del 23 de septiembre es un requisito previo para obtener ayuda federal. Reconoce formalmente la gravedad de las inundaciones y permite a los condados coordinar recursos, solicitar asistencia, documentar daños y costes y apoyar las labores de respuesta y recuperación.
«El estado está trabajando estrechamente con los funcionarios locales para proporcionar los recursos necesarios para que las comunidades puedan responder y recuperarse», declaró DeWine en un comunicado de prensa. «El Departamento de Transporte de Ohio y la Patrulla Estatal de Carreteras de Ohio seguirán apoyando a las autoridades locales, mientras que la Agencia de Gestión de Emergencias de Ohio continúa implicada junto con socios a nivel estatal y de condado para ayudar a las comunidades locales».
La situación en McConnelsville
La semana pasada, el alcalde de McConnelsville, John Finley, también declaró el estado de emergencia el 14 de septiembre debido a las lluvias continuas que provocaron inundaciones. La directiva fue retrofechada cinco días para que entrara en vigor el 9 de septiembre, cuando comenzaron las inundaciones repentinas.
«Estas inundaciones han provocado una amenaza inminente para la seguridad pública, importantes daños materiales, cierres de carreteras e interrupciones de servicios públicos esenciales», declaró Finley en la orden.
Conclusión
Ohio afronta una de las series de inundaciones más graves de los últimos años y las autoridades estatales han respondido declarando el estado de emergencia en 19 condados. La medida permite acceder a fondos federales y coordinar recursos para ayudar a las comunidades afectadas. Queda por ver con qué rapidez bajarán las aguas y cuánto durarán los esfuerzos de reconstrucción, especialmente porque las previsiones meteorológicas no apuntan a una mejora inmediata.







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